Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Amigo viejo y casa nueva
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
La cortesía exige reciprocidad.
Inútil como cenicero en moto.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
En arca abierta, el justo peca.
Más tiran un par de buenas tetas que una pareja de bueyes.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
Perro que ladra, guarda la casa.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Los pensamientos no pagan peaje
El flojo y el mezquino recorren dos veces el camino.
El que nada debe nada teme.
Cada palo que aguante su vela.
Hay quien va a por lana y vuelve trasquilado.
Quien bien siembra, bien coge.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
El casado casa quiere.
Real que guarda ciento, es buen real.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Del ahorro viene la posesión.
Males comunicados, son aliviados.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
El que va para viejo va para pendejo.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Quien se va, vivo y muerto está.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Acójome a Dios que vale más que vos.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.