Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
La boca hace deudas, pero los brazos pagan.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Honra sin provecho la digo pecho.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Si quieres ser estafado, paga por adelantado.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
La rata avisada, no muerde carnada.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Explique, no complique.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Lo barato, sale caro.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Quien gana cuatro y gasta cinco, nunca tendrá un real en el bolsillo.
Cada raposa mira por su cola.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
El que presta, a pedir se atiene.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
A buena mujer, poco freno basta.
El que porfía mata venado.
Todo amor tiene su gasto
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Tanto tienes, cuánto vales.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
El mucho joder empreña.
Más vale muchos pocos que pocos muchos.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Más vale sano que pagarle al cirujano.
Quien no sabe, no vale nada.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
A veces caza quien no amenaza.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.