Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Mejor prevenir que lamentar.
Una hora de hoy es mejor que dos de mañana.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Amor comprado, dale por vendido.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Una abeja vale más que mil moscas
El que no arriesga no gana.
Con vehículos y gentes, debemos ser muy prudentes.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
El hombre haragán trabaja solo al final.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Buena vida si refrenas tu ira.
Quien roba una vez, roba diez.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
No es macho quien tiene muchas mujeres, macho es el que se aguanta con una sola.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Precaverse contra un posible percance.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Tanto pedo para cagar aguado.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Un buen día vale por un mal mes
Al roble no le dobles.
Soltero maduro, maricón seguro.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Marido celoso, viejo mañoso.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Dos perros pueden matar a un león.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Sin virtud poco vale la salud.
Aprovecha el tiempo bueno, ya que el malo se mete solo.
Paga para que te acrediten.
A la virtud, menester hace espaldas.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.