Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Dar limosna no aligera la bolsa
Bollo de monja, costal de trigo.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
Bueno y barato, no caben en un zapato.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Donde haya legisladores, no faltarán los infractores.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
No hay viejo sin dolor.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
De lejos parecen y de cerca son.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Quien tiene tienda que la atienda.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
La mejor suegra, la muerta.
A los tontos no les dura el dinero.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Ya saliste con el chancho al hombro.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Jugar y perder bien puede suceder.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Ruin es quien por ruin se tiene.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Tan solo debes sembrar lo que puedas abonar.
A la mal casada, miradla a la cara.
Variante: Ver para creer y para no errar, tocar.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.