Bueno es el mal que fue ocasión del bien.
Si quieres criarte fino y hermoso, buen vino y mucho reposo.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Para presumir hay que sufrir.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Joya es la fama para bien guardarla.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
Más bueno el asado, cuando es regalado.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
Guardado el dinero, no pone huevos.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
La puerca tira del tapón
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Cada uno en su negocio sabe más que el otro.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
A todo coche, le llega su sábado.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
La ignorancia es madre de la admiración.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
La soga, tras el caldero.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
Mejor solo que mal acompañao.
Ve delante cuando huyeres.
De necios es huir de consejos.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
No hay atajo sin trabajo.
Ayúdate y el cielo te ayudará.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
De alabar el diablo el fruto, vino Eva a probarlo.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada