A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
No son hombres todos los que mean en la pared.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Nada tiene al que nada le basta.
A tres azadonadas, sacar agua.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
El yerro encelado, medio perdonado.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
De la risa al duelo un pelo.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
Donde hubo pan migajas quedan.
A mala venta, mala cuenta.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Donde no alcanza el viejo, alcanza el tejo.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Ama y te amarán, odia y te odiarán.
Para el mozo, moza hermosa. Para la moza, mozo gracioso.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Antes que el deber está el beber.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
La magnificencia prestada, es miseria.
Hacer del san benito gala.
A ojo de buen cubero.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Obra acabada, maestro al pozo.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.