Hacienda que otro gano poco duró.
El buen mosto sale al rostro.
Cabra manca, a otra daña.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Buena gana de comer, rica salsa es.
De lo perdido, lo que aparezca.
A buena mujer, poco freno basta.
Agua que huela, no la bebas.
Hablar con lengua de plata.
Bien o mal, junta caudal.
Hay gustos que merecen palos.
Araña muerta, visita cierta.
Moza franca, bien juega el anca.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Hacérsele a uno el campo orégano.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Mayo ventoso, año hermoso.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
La lima, lima a la lima.
La prudencia nunca yerra.
A liebre ida, palos al cubil.
El que la deba, que la pague.
Pa' todo hay fetiche.
Ni se si halaga, ni se si amaga.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
Burlas que son veras, otro las quiera.
A la vejez aladares de pez.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Hacer buenas (o malas) migas.
Mal me huele, quien mucho huele.
Se creye o flaire que toz son d'o suyo aire [refrán escribiu en aragonés].
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Aire gallego, escoba del cielo.
A la hija muda, su madre la entiende.
De luengas vías, luengas mentiras.
Rey nuevo, ley nueva.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
A persona lisonjera no le des oreja.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
La hija a quien la pidiere, el hijo se mirará a quién se dará.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.