Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Madre no hay más que una.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Hablara yo para mañana.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
A la moza y a la mula, por la boca le entra la hermosura.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Llevar agua al mar.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Burla pesada, en veras acaba.
Está como padre, que le llevan la hija.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Alfayate que no hurta, poco medra con la aguja.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Mala cuña es la de la propia madera.
El monte tiene ojo.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Pesar compartido, pronto es ido.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Pecado callado, medio perdonado.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Actividad cría prosperidad.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Gracias que hacen pero no la ven.
Hasta los animales se fastidian.
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Ese huevito quiere sal