La oportunidad es calva, y hay que agarrarla por los cabellos.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Mucho ojo, que la vista erro.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Pies fríos, corazón caliente.
Honor a quien honor merece.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Estudiante que no estudia, en nada bueno se ocupa.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Tras el buen comer, ajo.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
No des la hacienda antes de morir, que los tuyos te harán sufrir.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Madre pía, daña cría.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
El que fía, salió a cobrar.