Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Bolsa llena, quita las penas.
Mala olla y buen testamento.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Lo que va viene.
El que apura su vida, apura su muerte.
Hijo no habemos y nombre le ponemos.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Los de Morón como son, son.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
A fullería, cordobesías.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Las manos ociosas conducen a la pobreza; las manos hábiles atraen riquezas.
No conviertas en amigo al que has vencido
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Amar a todos, confiar en nadie.
Es más hábil funcionario, quien más ordeña al erario.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
Ojo por ojo, diente por diente.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Encima de la leche, nada eches.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Donde no hay, por demás es el buscar.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Para aprender, nunca es tarde.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Mas pronto cae un hablador, que un cojo.
El amor es el oficio de la mujer y la amistad el oficio del hombre
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.