Hay que tener los pantalones en su sitio.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Bien o mal, junta caudal.
Dos no riñen si uno no quiere.
Jarabe de pico a muchos ha hecho ricos.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Cerrar el arca ya hecho el robo, es precaución de bobo.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Buen cazador, mal labrador.
Ni en Agosto caminar ni en Diciembre navegar.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Del ocio nace el feo negocio.
Palo porque bogas y palo porque no bogas.
Tres cosas hay que matan al hombre: putas, juegos y medias noches.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
El tiempo es una lima que muerde sin hacer ruido.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
la ropa son alas.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Dios los cría y ellos solos se juntan.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
De todas maneras, aguaderas.
De lejos parecen y de cerca son.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Dar a la bota un beso, no es grave exceso; darlo a una mujer lo suele ser.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Comer y sorber, no puede ser.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.