A hurón cansado, madriguera nueva.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Diciembre, mes de hielo y mes de nieves.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Lo que siembres, recogerás.
Jamón empezado, cada cual le tira un tajo.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
La buena solera hace el vino de primera.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Más caro es lo dado que lo comprado.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Tener el juego trancado.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Irse a chitos.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
El inicio es la mitad de la tarea.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
Quien aprisa asa, quemado come.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Esto está en chino.
Bodas en Mayo, males las llamo.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Lo que no se empieza no se acaba.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Cada uno halla horma de su zapato.
Alcalde de aldea, yo no lo sea.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Antes que armas tomar, todo se ha de tentar.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.