Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
De buena harina, buena masa.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Negocios de puercos, puerco negocio.
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
Que aprovecha bien ganar, ¿para mal gastar?
Irse bestia y volver más, muchas veces lo verás.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Al loco y al aire, darles calle.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Hablar en plata blanca.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Ladrillo sobre ladrillo se construye una casa.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Un hombre puede lo que sabe
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Agarrando aunque sea fallo.
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
Freír todo el arenque para comer las huevas
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
La labranza no tiene acabanza.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
Más vale maña que fuerza.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
No se hablar, y me mandas predicar.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
Dejadle correr, que él parará.
El que da primero da dos veces.
El que se convida, fácil es de hartar.
La prisa será tardar.
Ni raja, ni presta el hacha.
Quien pregunta, no yerra.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.