Mucho apretar, listo aflojar.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Costumbre hace la ley.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Más barato es cuidar que edificar.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Quien hace malas, barrunta largas.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Viendo trabajar al maestro, se aprende el oficio presto.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Nadie se hace rico dando.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Del mirar nace el desear.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Quien bien ata, bien desata.
Comprar al pobre, vender al rico.
Comer verdura, y echar mala verdura.
Volver a inventar la rueda.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Llevar agua al mar.
Haz favores y te los pagarán a coces.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Duro de cocer, duro de comer.
Busca y hallarás; guarda y tendrás.
Allega, allegador, para buen derramador.
Quien siembra, siega.
Hablar a tontas y a locas.
Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
El alfayate del Cautillo hacía la costura de balde y ponía el hilo.