Hazte la fama y échate a la cama.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
El buen pagador no necesita prenda.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Hombre viejo no necesita consejo.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Yo te hice y tú me enseñas.
Por más bonita que sea, también suda, caga y mea.
El fruto prohibido es el más apetecible.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Del viejo el consejo.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
La casa quemada, acudir con el agua.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Pronto y bien no hay quien.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Lo que no está firmado, no está amarrado.
Quien más tiene, menos suelta.
Mas vale ser rico y sano, que pobre y enfermo.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
El buey huertero se caga en la entrada o se caga a la salida.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
La mujer en la cocina es una mina.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Pa' bruto no hay que estudiar.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
Alábate cesto, que venderte quiero.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
La cebolla engorda la polla.