Errar es humano.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Quien llega tarde a la fiesta, no logra cena ni orquesta.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
A barba muerta, obligación cubierta.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Juego y bebida, casa perdida.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
Tienes la razón, pero vas preso.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
De lo perdido, lo que aparezca.
La mejor defensa es el ataque.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
No hay caracol que no tenga vuelta.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
No trepes muy alto, no sea que la caída sea más fuerte.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Si te detienes cada vez que un perro ladra nunca llegarás al final de tu camino.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Ayatola no me toques la pirola.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Cuando la gallina espanta al gallo, señal de mal año.