Ni ojo en carta, ni mano en plata.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
Persigue la buena suerte, no esperes que venga a verte.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
Manos duchas comen truchas.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Tiene más carne un huevo frito.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Quien tuvo, retuvo.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Calumnia, que algo queda.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Contigo, pan y cebolla.
Si no dejas de esculpir, lograrás tallar obras de metal y piedra.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
El que nada debe nada teme.
La golosina prohibida, siempre es más apetecida.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Lo que no conviene no viene.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Nunca un peligro sin otro se vence.
El que tiene narices, no manda a oler.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
¿Nada?. Poca cosa para ser asada.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Dar carne al lobo.
Donde hay humo no hay [[escarcha.