Gallo que mucho canta....no cria manteca.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Yo la mato y tu la tienes en el plato.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
No quieras correr cuando apenas aprendes a caminar.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
No la hagas y no la temas.
Lo que haces, encuentras.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Con malas comidas y pésimas cenas, pierdes las carnes y se te notan las venas.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
No puedes esconder el humo si encendistes fuego.
Hazte cordero y te comerán los lobos.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
No dar su brazo a torcer.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Perro que ladra, no muerde. Perro que no ladra, muerde.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
No olvide su cuna quien haga fortuna.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Quien duerme no coge liebre.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Gastalo en la cocina y no en medicina.