Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Es mejor que una piedra en el ojo y una mordida de puerco en la cara.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Quien te adula, te traiciona.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Nada que sea violento será permanente.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
Me doblo pero no me quiebro.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
El que aguanta lo más, aguanta lo menos.
La fruta madura se cae sola.
El que nada tiene, nada vale.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Cuando se muere el gallo, la gallina a cualquier pollo se arrima.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
No hay secreto si tres lo saben.
No solo hay que ser bueno sino demostrarlo.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
Más vale estar pelada que amortajada.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Ahora adulador, mañana traidor.
Que no llegue la sangre al río.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
En arca abierta, el justo peca.
Casa de concejo, pajar de viejo.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Es sorprendente lo que no obtienes cuando no pides.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Hasta al mejor cocinero se le va un pelo en la sopa.
Ninguna ley va a servir, si no hay quien la haga cumplir.
El que no anda, no tropieza.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.