No es noble quien lo es, sino quien lo sabe ser.
No digas no sin saber por qué no.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Del mal, el menos.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
El que ama, teme.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Beneficios son cadenas de obligación.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
No se siente el burro mal, libre de enjalma y pretal.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Calva buena, luna llena.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Donde llega el agua hay riqueza; y donde no, pobreza.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Lo que ha de ser, va siendo.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Padecer cochura por hermosura.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
Hablando se entiende la gente.
Cualquiera es gobernador, si le otorgan ese honor.