Espéjate para que veas cómo eres.
Cada villa, su maravilla.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Caridad y amor no quieren tambor.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Fiar, en Dios y en otro no.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Pocas palabra y muchos hechos.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Vale más buena cara que un montón de halagos
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
Cada día se aprende algo nuevo.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
La necesidad agudiza el ingenio.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
De hombres leales, están llenos los hospitales.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Arca abierta al ladrón espera.
Tanto ganado, tanto gastado.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Cual andamos, tal medramos.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
No hay atajo sin trabajo.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Ni para Dios, ni para el diablo.
A buen salvo está el que repica.
Por la peana se adora al santo.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
La barca pasa, la orilla queda
Si entiendes, las cosas son así. Si no entiendes, las cosas son así.
Hombre harto, no es comilón.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!