La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Del trabajo nace el descansar.
Decir, me pesó; callar, no.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
La vida es una sorpresa continua
Reyes y gatos son bastante ingratos.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
La libertad vale más que el oro
Al que da y quita le sale una jorobita.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Entender lo bello significa poseerlo
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
Quien primero viene, primero tiene.
Es hombre honrado el que es todo lo que hay que ser para no morir ahorcado.
La fortuna a los audaces ayuda.
Yegua cansada, prado halla.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
El oficio quita el vicio.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Una escoba ataviada, por dama hermosa pasa.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
En prisión y enfermedad, se conoce la amistad.
Hasta el final nadie es dichoso.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Primero comer, que ser cristiano.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Después de la victoria, aprieta el casco.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
De ausente a muerto, no va un dedo.