La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Cara de beato y uñas de gato.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Hablando nos entendemos.
Vale más saber que tener.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Puso pies en polvorosa.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
La cortesía de un solo lado no puede durar mucho tiempo.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Caballo de regalo, tenlo por bueno aunque sea malo.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Obras caritativas, esas son mis misas.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
Refranes y consejos todos son buenos.
A río crecido, sentarse en la orilla.
Todo en la vida tiene su medida.
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Los difuntos, todos juntos.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Entre los seres que odian, deberemos vivir sin odio.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Lo hermoso agrada y lo feo enfada.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Cada uno como pueda se explique, y se rasque donde le pique.
Buen porte y buenos modales, abren puertas principales.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Dios castiga sin palo ni piedra
Al que madruga Dios le ayuda, si madruga con buen fin.
De lo que supiste ganar, sábete bien tratar.
Año de nieves, año de bienes.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.