Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Hace más el que quiere que el que puede.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
El hombre propone y Dios dispone.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Dios castiga sin piedra ni palo.
La naturaleza proveerá.
Nunca patees el pesebre que te vio nacer.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
A cada rey su trono.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Renegad de viejo que no adivina.
Hermanos hay tanto por hacer!
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Por ruin que el huésped sea, el mejor lugar se le deja.
Antes mujer de un pobre que manceba de un conde.
El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Guardado el dinero, no pone huevos.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
A quien dan, no escoge.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
El que canea, no calvea.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
Qué bonita es la vergüenza, mucho vale y poco cuesta.
La muerte a nadie perdona.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.