Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
El que bien vive, harto letrado es.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
Ahora adulador, mañana traidor.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
A gran solicitud, gran ingratitud.
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Nunca llueve a gusto de todos.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Poco pene tiene el que tiene poco. Mucho pene tiene el que se lo paga, y puta es su madre.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Donde hay hambre no hay pan duro.
El que presta no mejora.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Una familia unida come del mismo plato.
Médico sin ciencia, poca conciencia.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
A la mujer buena, todo el cariño es poco.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
El que parte y reparte toca la mejor parte
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
El hombre que no se equivoca no es humano.
A dádivas, no hay acero que resista.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Pronto y bien no hay quien.
La sangre del pobre el rico se la come.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.