Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Mal acomodado es desnudar un santo para vestir a otro.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Hombre cortés, de todos estimado es.
A grandes males, grandes enfermos.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Hombre refranero, medido y certero.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Ausente, apenas viviente.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
No es virtuoso quien no se alegra con la virtud.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Ingratos hacen recatados.
Ante Dios, todos somos iguales.
Una buena dote es un lecho de espinos
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Todo lo hace bien el hombre de bien.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Real ahorrado, real ganado.
Hombre lisonjero, falso y embustero.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.