Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Patada de yegua no duele.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Sobre mojado, llueve.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
Agua corriente, agua inocente.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Al último siempre le muerde el perro.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
Para nadar hay que tirarse al agua.
El pez muere por su propia boca.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
Al mejor caballo se le van las patas.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Si os duele la cabeza, untáos la rabadilla con manteca.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
Cantad al asno y soltará viento.
Con agua pasada, no muele el molino.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
El avaro es como el cerdo, esta bueno muerto.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
El haragán es el hermano del mendigo.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Burro cansado, burro empalmado.
El dolor embellece al cangrejo.
El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Mala boca, peces coma.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
El gallo desde que es chico, busca el grano con el pico.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.