El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
A burra vieja, albarda nueva.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Huevos sin sal, no hacen ni bien ni mal.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Galga salida, a liebre parida.
Agua encharcada, hervida después de colada.
Carne puta no envejece.
Ahí está la madre del cordero.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Los perros viejos no ladran inútilmente.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Las zorras y las gallinas, malas vecinas.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Como poroto de la chaucha.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Invierno bueno pasarás si cerdo, grande o chico, matarás.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Ha de salir la corneja al soto.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
A cazuela chica, cucharadica.
Duro de cocer, duro de comer.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.