Búho que come, o muere.
Niño que en la mesa canta, se atraganta.
Tal padre, tal hijo.
No hay donde ocultarse en la superficie de agua.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Pobre atestado saca mendrugo.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Hijo de puta no es nacer, es más bien saberlo ser.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
El agua hace flotar el barco, pero también puede hundirlo.
A tal amo tal criado.
Salga pez o salga rana, a la capacha.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Criados, enemigos pagados.
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
Está como aji titi.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
No porque la rana salte tiene muelles.
Serio como perro en bote.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Agua no quebranta hueso.
Agua fina saca la espina.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Dejar al gato con el pescado.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Como es el padre, así es el hijo.
Pajaro que comió, voló.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
Agua que corre, nunca mal coge.
A capar se aprende cortando cojones.
Se defiende como gato panza arriba.
Al son que te tañan, a ése baila.
Hijo de tigre: tigrillo.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.