A gordo mendigo pocos dan zatico.
Hacer favores, empollar traidores.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Meter aguja y sacar reja.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Errar es humano.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
No se puede nadar y guardar la ropa.
Quien roba una vez, roba diez.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Quien lo hereda no lo hurta.
Ruin amigo no vale un higo.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Yerro es ir de caza sin perro.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Bolsa de pedigüeño siempre vacía.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Mucho tocado y poco lixo.
Orejas de burro.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Paga adelantada, paga viciada.
Más fea que un carro por debajo.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
Quien no ha sudado la plata, la coge y la desbarata.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
A barba moza, vergüenza poca.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Ama de cura, puta segura.
Manda, manda, Pedro y anda.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Las armas y las heridas, deben llevarse escondidas.