Por fornicar y andar desnudo no matan a ninguno.
Con pelito... no hay delito.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
No ofende quien quiere sino quien puede.
No lo hurta, lo hereda.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Faena acabada, faena pagada.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
El que ama, teme.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Andar con pies de plomo.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Gato llorón no pesca ratón.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Cuando no está preso lo andan buscando.
Fruta prohibida, más apetecida.
El que come tierra, carga su terrón.
No hay novia fea ni muerto rico.
Venía como placa de trailer, fregado y hasta atrás.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Fingir ruido por venir a partido.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Camino malo se anda ligero.