Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
A capar se aprende cortando cojones.
Casa sin madre, río sin cauce.
Mal oledor, mal catador.
Irse con la soga entre los cachos.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Mejor es no prometer que prometer y no hacer.
Los golpes hacen silencio.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Más mató la receta que la escopeta.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
A cabo de rato, Andújar.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Cuando te sientes a comer, los codos en la mesa no has de poner.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Yo que callo, piedras apaño.
A la par es negar y tarde dar.
Donde no hay cabeza, no hace falta sombrero.
El joven armado y el viejo arrugado.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Jugar y pasear cuando no hay que trabajar.
El que no tiene hijos los mata a palos.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Acometer hace vencer.
A mejor cazador se le va la paloma.
Joven intrépido no deja memoria.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
El que calla, no dice nada.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
La práctica vale más que la gramática.