No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
Tierra por medio, para poner remedio.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Quien va a la boda y no es convidado, vuelve de ella avergonzado.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
De boca para fuera.
Favor con favor se paga
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Cuenta tu pena a quien sabe de ella.
Moza que anda mucho por lo oscuro, si no ha pecado es porque no pudo.
Difama, que algo queda.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Una equivocación, cualquiera la tiene.
O faja o caja.
Escatimar y dar a putas.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Buena vida, padre y madre olvida.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Cada cual a lo suyo.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Ausente, apenas viviente.
No hay regla sin excepción.
No hay pero que valga.
Despacio, que llevo prisa.
Agosto lleva la culpa y Septiembre la pulpa.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Paga adelantada, paga viciada.
Las desgracias no vienen solas.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Visitas, pocas y corticas.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.