Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
De desgraciados está el mundo lleno.
Me doblo pero no me quiebro.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Buena mula, mala bestia.
Intelecto apretado discurre que rabia.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Mal duerme quien penas tiene.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Para decir que el toro viene, no es menester tantos arrempujones.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Bastante me ayuda quien no me estorba.
Hoy por mí, mañana por ti.
Cada cosa tiene su precio.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Fingir locura, es a veces cordura.
Con los descuidados, medran los abogados.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Las faltas son mayores cuando el amor es leve.
Olvidar una deuda no la paga.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Los vicios no necesitan maestro.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Es tiempo de vacas flacas
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Al engaño, con engaño.
Acabada la misa, se parten las obladas.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido