Manda, manda, Pedro y anda.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Cada cosa a su tiempo, y los nabos en adviento.
A Dios se le dan las quejas, y al diablo las disparejas.
Deudas tienes y haces más, si no mientes, mentirás.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Mujer precavida vale por dos.
Dos es compañía, tres multitud.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
A barbas honradas, honras colmadas.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Alabanza propia, mentira clara.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Estornudos y frailes, salen a pares.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Yo que callo, piedras apaño.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
Que no me busquen porque me encuentran.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Paga para que te acrediten.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
No hay atajo sin trabajo.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Demasiado pedo para la mula.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Dios da bragas a quien no tiene culo.