Entendido y anotado.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Más honor que honores.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
A confite de monja pan de azúcar.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Costumbre mala, desterrarla.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Favores harás, y te arrepentirás.
Yegua cansada, prado halla.
A dos palabras tres porradas.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Toda demasía enfada y hastía.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Mudarse por mejorarse.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Haces mal, espera otro tal.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Callar como puta tuerta.
A la virtud, menester hace espaldas.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
A grandes cautelas, otras mayores.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Panza llena, quita pena.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Buenas cartas a veces pierden.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Bien convida, quien prestó bebe.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Manda, manda, Pedro y anda.
Pesar compartido, pronto es ido.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.