Caballo que tiene que ir a la guerra, no muere en el vientre de la yegua.
A mala suerte, envidia fuerte.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Ese huevito quiere sal
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Bebe leche y bebe vino, y te conservarás lechuguino.
Culo sentado, hace mal mandando.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Tapados como el burro de la noria.
Para conservar amistad, pared en medio.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
De descansar, nadie murió jamás.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Más alta que un pino y más tonta que un gorrino.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Vale más una vieja que un pejeverde.
El ignorante y el ciego caminan a tiento.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
No hay novia fea ni muerto rico.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Es tiempo de vacas flacas
Reunión de pastores, oveja muerta.
Cada panadero blasona de sus panes.
Suerte, y al toro.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
No es el diablo tan feo como pintado lo vemos.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
A quien espera, su bien llega.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Casa en canto, y viña en pago.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.