Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Viejo es Pedro para cabrero.
De caballo de regalo a rocín de molinero.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Repicar y andar en la procesión implica contradicción.
Buen corazón quebranta mala ventura.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
A la mal casada, miradla a la cara.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Puta y fea, poco putea.
Más fea que una patada en la canilla.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
Hacer de su capa un sayo.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Más honor que honores.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Tanto nadar para morir en la orilla.
Belleza de cuerpo no se hereda
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Hacer de un camino, dos mandados.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.