El que en casarse acierta, en nada yerra.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Amores reñidos, los más queridos.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Quien está presente sigue viviendo; quien se ausenta lo tienen por muerto.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
No hay don sin din.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
No la hagas y no la temas.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
A la madrastra, el nombre le basta.
No hagas mal y no habrás miedo.
Despacito y buena letra.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Palabra de boca, piedra de honda.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Con el cabello y con el mal marido, cuanto se hace por ellos es perdido.
Dios no se queda con nada de nadie.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
Si trabajando se consiguiera plata, todos los pobres serían ricos.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Gran calma, señal de agua.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Escatimar y dar a putas.
Parece barril sin fondo.
La avaricia es la mayor de las pobrezas.
Hay que tomar el toro por las astas.
El que se apura, poco dura.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.