Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Poco freno basta, para la mujer casta.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Lo que dejes para después, para después se queda.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Una idea que se ha desarrollado y puesto en acción es más importante que una idea que solo existe como una idea
No hay otra felicidad que la paz interior.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Desvélate por saber y trabaja por tener.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
Buen moro, o mierda u oro.
En el pecado se lleva la penitencia.
No hay mano que pueda para el tiempo
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
La honra que se perdió, tarde o nunca se recobró.
Ayudar a las mujeres es ayudarse a sí mismo.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
En tiempo de campaña, apaña.
Al que Dios no le da hijos, el diablo le da.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
Sin precio no se han las mujeres.
Se halla en gran peligro el que, estando enfermo, cree en verdad estar sano.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
Por la caridad entró la peste.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Quien tuvo y ahorró, para la vejez guardó.