Guagua que llora mama.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Las acciones gritan más fuerte que las palabras
Una buena mañana hace buena la jornada.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Habiendo don, tiene que haber din.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Mal hace quien nada hace.
Siéntate a la puerta de tu casa a esperar, y verás el cadáver de tu vecino pasar.
Ojo al Cristo que es de plata.
Quien no arrisca, no aprisca.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Ama, perdona y olvida.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
El que con locura nace, con ella yace.
Las cruces son las escaleras al cielo.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
A gallo viejo gallina joven.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
La desgracia a la puerta vela, y en la primera ocasión, se cuela.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
A Dios, llamaron tú.
Amanecerá y veremos.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
La vida no es senda de rosas.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.