A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
La suerte es para quien es, y no para quien la desea.
La confianza es algo muy bonito, pero hay que ganarsela.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
A la virtud, menester hace espaldas.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
La suerte no es para quien la busca.
El piadoso cielo socorre en las mayores necesidades.
Oir a todos, creer a pocos.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
El que persevera triunfa.
La ocasión llega, llama y no espera.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
El barco de las promesas ya zarpó.
Hierba segada, buen sol espera.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Fortuna te dé Dios, talento no.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Casa revuelta, huéspedes espera.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
Muerte deseada, vida prolongada.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
A los audaces la fortuna les ayuda.
El destino baraja, nosotros jugamos.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Buena muerte es buena suerte.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Confía en lo que ves
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.