Año de nieves, año de bienes.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Amor con hambre, no dura.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Palo dado ni Dios lo quita.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Hermanos hay tanto por hacer!
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Odia el pecado y compadece al pecador.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
La muerte regalos no prende.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
El cielo escucha las plegarias del corazón, no de la voz.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Planta y cría y tendrás alegría.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Las novedades son la sal de la vida.
Los pies van donde va el corazón
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Calumnia, que algo queda.