A buen santo te encomiendas.
La necesidad conduce a Dios.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
De aire colado y de fraile colorado, guárdeme Dios.
Amor nunca dice basta.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
El tiempo de Dios es perfecto.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Hijos y mujer añaden menester.
Afanar y no ganar, doy al diablo tal afanar.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
La vida es un deber a cumplir
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Del ahorro viene el logro.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Para todo perdido, algo agarrado.
A quien labora, Dios lo mejora.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
Dios pone el remedio junto a la enfermedad.
Poca ayuda no es estorbo.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
La mujer mezquina, debajo de la escama, haya la espina.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Ama a quien te ama, y no a quien te ilusiona.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El tiempo es oro, la salud tesoro.