Árbol que no arraiga no crece.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
No es lo mismo oír que escuchar.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Los males entran por arrobas y salen por adarmes.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
A chico pié, gran zapato.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Ir de bien en mejor, no hay cosa mejor.
Lo que puedas hacer hoy, no lo dejes para mañana.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
A lo hecho, pecho.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Juramento, juro y miento.
Esquivó la bicicleta, y lo aplastó la volqueta.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
El que fue monaguillo y después abad, sabe lo que hacen los mozos tras el altar.
Cuando dios da pan duro, da dientes fuertes.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Para que unos vayan delante, otros deben ir detrás.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Con los años, perdió la rucia los saltos.
Estar como caimán en boca de caño.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Hacer de necesidad virtud.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.