Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Quien pregunta, no yerra.
Humano es el errar y divino el perdonar.
De pequeños principios resultan grandes fines.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Nadie llega a bachiller, sin estudiar y aprender.
¿Mirón y errarla?.
Cada día es maestro del anterior y discípulo del siguiente.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
En el camino se enderezan las cargas.
Dar y tejer es buen saber.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
El que nace chicharra, muere cantando.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
De la carta al timón, al revés la corrección.
Es más fácil hablar que saber guardar silencio.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
Es mejor callar que con tontos hablar.
El arte de ser sabio es el arte de saber que ignorar.
Toda desgracia es una lección.
El que escucha consejos, llega a viejo.
Ninguno nace maestro pero se hace con el tiempo.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Decir refranes es decir verdades.