Si un árbol cae, plantas otro.
Lo que hace el burro, pare la burra.
De diestro a diestro, el más presto.
Acertar a la primera no se ve todos los días.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
A otra cosa mariposa.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Hacer de un camino, dos mandados.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Pisar mierda trae buena suerte
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
El tiempo lo arregla todo
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Dar una de cal y otra de arena.
Tened paciencia y tendrá ciencia.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
O te aclimatas, o te aclimueres.
El que araña y muerde, poco puede.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Si la lengua erró, el corazón no.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
El comer, es maestro del beber.
Cantando se van las penas.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.