Astucia e' zorro es mejor, que olfato e' buen cazador.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
El mejor maestro de espada muere a manos del que no sabe nada.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Jugar al abejón con alguien.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Al maestro, cuchillada presto.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Da vino por vino y pan por pan, y todos te entenderán.
Quien quita lo que da, al infierno va.
La comprensión siempre llega más tarde.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Del reir viene el gemir.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
El que a cuarenta no atina y a cincuenta no adivina, a setenta desatina.
En la amistad, quien más da, menos recibe
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
El que no anda, no tropieza.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Los refranes no engañan a nadie.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Menos idea que Geral pasando música.
Todos los caminos conducen a roma.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
El ave canta aunque la rama cruja.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Ojo por ojo y diente por diente.