Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Al rebuznar se verá quien no es león
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Lo que ha de ser, va siendo.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Necio por natura y sabio por lectura.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Ni es fácil ganar; pero es más difícil conservar.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
El que está a las duras, está a las maduras.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
El que canta y danza se agita y no avanza.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Refrán de palo, refrán de fuego.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
A la par es negar y tarde dar.
Más vale prevenir que curar.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Virtud da la vida y el vicio la quita.
Lengua malvada corta más que espada.
Todas las cosas pasan como el viento.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Obediencia y paciencia son la mejor ciencia.
Para que nazcan virtudes es necesario sembrar recompensas.
No apruebes hasta que pruebes.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Quien ríe y canta su mal espanta
Aquel que guarda siempre tiene.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
A quien amasa, una le pilla y ciento le pasa.
Mucho apretar, listo aflojar.
Vence al enemigo sin manchar la espada.