Quien no sabe, no vale nada.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Comer y rascar todo es empezar.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
No tengas miedo de una pequeña curva para enderezar una recta.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
El que bien tiene y mal escoge, por mal que le vaya que no se enoje.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Mejor precavido, que arrepentido.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Quien no estudia cuando es joven, lamentara cuando sea viejo el tiempo perdido.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Lo bien hecho bien parece.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Quien siembra, siega.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Juicios tengas, y los ganes.
Sí, sí y no, no, como Cristo nos enseñó.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.